¿Has comenzado a notar comportamientos extraños en tu hijo? ¿Es más solitario? ¿Pasas más tiempo solo en la habitación? ¿No tiene la misma higiene que antes? ¿Tiene problemas en la escuela?
Tal vez sea hora de hablar con su pediatra para comenzar el primer paso en la búsqueda de ayuda para su hijo y su familia.
Los problemas emocionales y psicológicos en nuestros niños son un problema de salud que ha ido en aumento con el tiempo. Uno de cada 10 niños y jóvenes sufre de problemas emocionales/mentales en los Estados Unidos. Hay muchos tipos de ayuda que podemos ofrecer a través de psicólogos, consejeros, pediatras del desarrollo, trabajadores sociales y psiquiatras.
¿Cuáles son los síntomas que pueden indicar que hay signos de problemas emocionales/mentales?

  • Cuando su hijo tiene problemas con la concentración.
  • Cuando tienes problemas con tus amigos y otros niños a tal punto que empieza a alejarse de sus amigos e incluso a dejar de tener amigos.
  • Cuando se pasa la mayor parte del tiempo triste.
  • Cuando tiene problemas para dormir.
  • Cuando no está comiendo bien (comiendo demasiado o comiendo muy poco) tiene sobrepeso o está perdiendo mucho peso.
  • Cuando muestra signos de que está muy preocupado o asustado por cualquier situación simple.
  • Expresa comportamiento violento o enojo.
  • Piensa en suicidarse.
  • Crear problemas con cualquier situación.
  • Ha perdido el deseo de hacer actividades.
  • Hay antecedentes familiares de problemas mentales, alcoholismo y abuso sexual.

Otras causas que pueden influir en el desarrollo de problemas emocionales o psicológicos pueden ser:

  • La pérdida de un padre debido a muerte o separación/divorcio.
  • Si un padre o parte de la familia sufre de una condición médica crónica.
  • Si uno de los padres sufre un trauma, como la pérdida de trabajo.
  • Si el joven recibe mucha presión o burla de otros jóvenes.

Esto es causado por el hecho de que los niños, como los jóvenes, no tienen la misma capacidad que los adultos para poder hacer frente a cualquier problema o situación difícil que se les presente.
Es muy importante que los jóvenes sientan que cuentan con el apoyo de sus padres y otras familias. Hágales saber que no está solo y que comprende por lo que están pasando. Por lo tanto, la terapia y el asesoramiento deberían comenzar con la familia. El apoyo familiar es la parte más importante para mejorar los síntomas de nuestros niños.

-La Dra. Denise Núñez es pediatray fundadora de la Fundación Niño de la Caridad en El Bronx